cuanto vértigo ontólogico
es capaz de soportar
tu sistema límbico,
cuanta desterritorialización
viernes, 1 de diciembre de 2017
cada campanada del reloj
a la media noche
es una inhalación de fuego,
una estocada de aire en el vientre,
una lágrima gruesa en la garganta muda.
Las fases de la luna
las etapas de las cosechas,
los ciclos, las revoluciones
traen consigo
secretos pleamares,
tormentas de granito
finas cadenas de hierro.
La marea sube
sube sube
hasta las ventanas,
los tifones, las inundaciones,
una circunvalación al sol,
un aislamiento afectivo,
desbocan los mares,
explotan pulmones roídos,
polillas interiores revolotean
torbellinos de fuego
a la media noche
es una inhalación de fuego,
una estocada de aire en el vientre,
una lágrima gruesa en la garganta muda.
Las fases de la luna
las etapas de las cosechas,
los ciclos, las revoluciones
traen consigo
secretos pleamares,
tormentas de granito
finas cadenas de hierro.
La marea sube
sube sube
hasta las ventanas,
los tifones, las inundaciones,
una circunvalación al sol,
un aislamiento afectivo,
desbocan los mares,
explotan pulmones roídos,
polillas interiores revolotean
torbellinos de fuego
martes, 21 de noviembre de 2017
jueves, 16 de noviembre de 2017
sábado, 11 de noviembre de 2017
te extraño tanto
cuando me acuesto a morir de noche
en mi cama gigante y no hay peso.
En esta depresión,
que siempre tuvo un nombre de ojos grandes,
una habitación es un laberinto sin salida,
las paredes están manchadas de palabras,
los gemidos, las caricias, se quedaron en los rincones
y la cama gigante es un asilo de hielo,
duro como el tiempo, lento, como las horas
que se estancan en mi almohada,
que se pegan a las sábanas,
que se mueren en los psicofármacos
cuando me acuesto a morir de noche
en mi cama gigante y no hay peso.
En esta depresión,
que siempre tuvo un nombre de ojos grandes,
una habitación es un laberinto sin salida,
las paredes están manchadas de palabras,
los gemidos, las caricias, se quedaron en los rincones
y la cama gigante es un asilo de hielo,
duro como el tiempo, lento, como las horas
que se estancan en mi almohada,
que se pegan a las sábanas,
que se mueren en los psicofármacos
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