miércoles, 17 de octubre de 2018

cual es la posibilidad de un encuentro
en una virtualidad de sujetos espectrales,
si uno siempre está más acá
de donde se le busca,
y el otro siempre
más allá de donde se le encuentra:
dos haces perpendiculares que se truecan en el camino,
cada uno dibuja en las caras, fantasmas,
traumas,
y se cuelgan objetos por doquier,
Y en este caos de paredes espejadas
damos siempre lo que no tenemos
hasta caer exhaustos

lunes, 15 de octubre de 2018

una matemática inexorable me tiene bebiendo duros tragos de amargura;
es el entre-dos-muertes de la tragedia sofocleana,
el resplandor de lo bello en lo sufriente.
una dialéctica deseante artificiosa, maquínica,
se incrusta en la pulpa del sujeto, en la falta nuclear,
trayendo malos augurios,
jugándole muy malas pasadas a la suerte,
confiándole todos los secretos a la locura.

una máquina carnicera rota, intransigente, viene
secando los aires del crimen,
en las estampidas de invierno,
terrible
como el silencio en los manicomios,
aterrorizador
como planetas fugados de sus órbitas,
como cadencias galácticas que de pronto olvidan sus tonos

como si de pronto un corazón
olvidase el calor de su pulsar,
tocara un ritmo extranjero,
se desacoplara de sus flujos íntimo,
y, desconociendo todas las vísceras,
solo entonase armonías en descomposición


martes, 31 de julio de 2018

quiero tus ojos velando mi sueño, la única manera de poder dormir sin pesadillas, quiero tus angulosidades, tus prolijidades, tus confusionalidades, tu habla incompleta inundando todos los momentos

lunes, 28 de mayo de 2018

Llueve mucho en Santiago esta medianoche, y la luz de la noche se quiebra a través de las pestañas mojadas. Esta lluvia me recuerda la misma lluvia que te recuerda esta lluvia ahora, y ahora llueve sobre ti igual como llueve sobre mi ahora. Ahora llueve en Santiago sobre nosotros al igual que llovía en esos momentos. ¿Será que estamos recordándonos en la misma luna que se asoma como se asomaba entonces, violentamente nítida, coronada por una aureola? ¿Será que estamos pensándonos en la misma lluvia en que nos pensábamos entonces, cuando llovía mucho sobre Santiago, y la luz que se quebraba a través de las pestañas mojadas y te coronaba de destellos el pelo y el contorno, y debía recordarte así, soñarte, desde la medianoche hasta el mediodía?
No depende de mí, no me mires así, en la oscuridad baila la serpiente. Los cielos son compartidos Por soles vagabundos

miércoles, 2 de mayo de 2018

esta noche quiero huir, que algo ocurra, no esta sedación anémica, tan del capitalismo tardío

¿acaso meterme droga y delirar una hora antes de dormir es la única forma de fugarme?

martes, 1 de mayo de 2018

mis identificaciones introyectivas están inundadas de tus imagos, tu neurosis, tus proyecciones. Yo guardo tu yo ideal como una perla, egoista y celosamente, como un perro apaleado tirado en el camino, un cazador furtivo huyendo por la selva.