sábado, 15 de diciembre de 2018

canta la tierra
en un pájaro azul,
que vuela bajo
en la montaña,
la nostalgia de uno,
no vuelvas al mar

martes, 11 de diciembre de 2018

tus heridas y las mías
se dibujan sobrepuestas:
un bello crisantemo
Con mi sangre y la tuya,
y flotan en un estanque negro.
Una cadena de pétalos opacos,
circunscribe una constelación agonizante,
un encuentro de angustias gemelas,
de miedos afines,
de placeres convexos y dolores cóncavos.
De nuestras manos escurren
el agua, la separación, las soledades,
en un encuentro de pieles que queman,
de dedos compañeros que se tocan,
se miran y se rían, se acogen,
se entrecruzan y se estrechan,
calor sobre calor,
cicatriz con cicatriz.
Inmersión en lo profundo,
de dos soledades
que se salvan de la pena ahí
en ese punto en que se encuentran,
y se acoplan,
tu dolor y mis cuidados,
mi vacío y tu presencia,
tu escucha y mi confusión
mi velocidad y tu intensidad



miércoles, 21 de noviembre de 2018

para morirme tengo tu voz a media asta,
con una canción silenciosa,
un llanto disimulado,
tengo tus ojos idos,
centelleando una estrella triste,
llorando una pena espesa
que te dejó una madre

domingo, 4 de noviembre de 2018

si pudiera deconstruir cualquier rostro, podría usar toda la arcilla del mundo para reconstruir tu topología, excavando en todas las particularidades, tomando pedazos de esto y aquello hasta reconstituirte integramente, con estos ojos, con esa nariz, sacar un poco de aquí, ponerlo allá, y producir tu silueta como un tapón que se ajusta perfecto a la grieta por la cual grita a raudales mi pena mares de lagrimas violeta, aunque todo sea sintético, qué no lo es.

lunes, 29 de octubre de 2018

ven antes que acabe mi dolor
para poder transmutar en ti
todos los demonios que canta 
la noche en mis maldiciones

martes, 23 de octubre de 2018

que pantomima extraña
desarrollamos frente al otro especular,
que signo fantasmático, que inscripción indeleble
portamos en la frente,
que nos precede, ciegos,
en los avatares del encuentro imposible