acadamantis et le port ne sis reg sumpra,
fum der sis imprea tis derea sunt tantisura
et sute, camie les dernes nes in alocutio
seperi, sin tie hogelin fur ne sis du damnatio
Les cambieses in fur nes opera,
cum tu et me, cohedos per le via,
sute sunt ne sis le maior altaera,
der teus provana le divea oprobia
come le put in teare seri, le dispute in trans misivi
o le ser me dans espurius, ne sis reg in sunt le port
mentra me von pronta seri, dernes bis in les tepiri
o der teus in sere magnii, le volture es dans le fort
me propuse in sere derby, derby me et tu at le port
sole tu et me at le port
moven in fur des nes camender, on le nuit le duls december
mentra me von pronta tender, le propus, le der, leamor
dens in cuche sumpra lorrow, trans der les pufuor amorrow,
trans le bocs et les camerrow, prase le bona et duls Lenuor
sour le sit des camen Caiden, camie volta veas Lenuor
tantisura sunt le fort
dernes bis in poena ecerting, reas cada purpuo cuortin
derby et les sum atastic, moedos nunquam fel efor
"o cum tu me core beatin, o me core dans repeti"
le visits les ves comandi, "le strang, le amis, le cort"
les strangs mes entregi, per les amis et per le cort,
entregme in manus des le mort
me nunquam viti comorer, mentra me von pronta escerer
Sor, sai me, or Mem, velury, tue pardon mes implor
ne sis reg from tru cameri, me comanda tue reperi
fort et tu at porta clami, clami per le mes asort
ser le ser et nes ecor
sábado, 28 de noviembre de 2009
tu vida en 65 minutos
"...de Cristina no me queda nada, la he perdido y he perdido hasta su camiseta, odio perder cuando consigo algo, odio tener algo y saber que tarde o temprano lo perderé..."
viernes, 27 de noviembre de 2009
El «yo pecador» del artista (fragmento)
"Y ahora la profundidad del cielo me consterna; me exaspera su limpidez. La insensibilidad del mar, lo inmutable del espectáculo me subleva... ¡Ay! ¿Es fuerza eternamente sufrir, o huir de lo bello eternamente? ¡Naturaleza encantadora, despiadada, rival siempre victoriosa, déjame! ¡No tientes más a mis deseos y a mi orgullo! El estudio de la belleza es un duelo en que el artista da gritos de terror antes de caer vencido."
Ch. Baudelaire.
Ch. Baudelaire.
jueves, 26 de noviembre de 2009
lunes, 23 de noviembre de 2009
Yermo
Cuando la luz volvió a mis ojos
y la razón a mi mente
pude ver lo que estaba en frente
una herida en mi hombro,
un soldado mal herido
y un campo de batalla desolado,
cadáveres distintos en el suelo apretados
distintos pero iguales, amontonados.
Dos motas negras en el horizonte
volaban acercándose al festival de la carroña
son los únicos beneficiados
de este grotesco banquete cadavérico.
Horrorosas muecas de odio y dolor
brotan desde la muerte misma
saltan desde los rostros de los caídos,
como ánimas inundan el aire
impregnandolo todo de pavor.
De cada corte, de cada océano de sangre,
de cada viscera asomada,
transcurridas las horas
emanan sigilosos los vapores mortales
inciensos del pánico
que aromatizan con su hedor
la antesala de las galas de la muerte,
la mesa ya está servida,
ya confluyen los comensales
con sus trajes negros y sus cuellos almidonados,
ya el festín está dispuesto
y cada uno ocupa su puesto
en la mesa elegante,
solo la cabecera queda vacía
en la espera de su Señoria,
los comensales se miran extasiados,
todos aguardan exasperados,
con los ojos desorbitados,
y con los hombros dislocados
a que llegue el anfitrión esperado.
Un tronar de cuernos lúgubre
anuncia el inicio de la gala en cuestión,
todos los rituales ya cumplidos
y los manjares rebosantes servidos
se rebalsan viscosos de sus platos,
la tormenta y los truenos se silencian un segundo
y hace su entrada majestuosa
su Excelencia la Parca
con paso de elegancia, bañada en gloria,
su sotana negra es la noche
y una estrella su prendedor.
Avanzó por la galería seguida
por un séquito bestial,
las criaturas viles que nunca han visto la luz
son sus invitados de honor,
su Excelencia ocupa el lugar
que le corresponde en el banquete
se quita la capucha
y deja al descubierto
una calavera con restos de carne
aferradas a las orillas que no alcanzan las uñas
y un collar de plumas amarillento
con rastro de anteriores festines semejantes.
Un relámpago en la oscuridad vacía
de las cuencas de sus ojos,
una señal con los huesos de su mano
anuncian el inicio de la comida sagrada,
caen desde el cielo feroces dentalladas
refulgen un segundo e iluminan el ambiente
sosteniendo la quietud solo un último instante
el silencio del destello da paso al estruendo
retrasado del trueno tras el rayo,
una sinfonía de alaridos y carcajadas
con brio y en crescendo
retumba en todos los rincones
en cadencia jadeante
creciendo al ritmo de la danza misteriosa
de su Excelencia la Parca,
todas las bestias le acompañan en su baile,
a un tiempo un zarpazo en el aire
y como una prolongación de su brazo
se avalanzan sobre la carne
trituran y destrozan cada trozo que encuentran
roen hasta los huesos mismos la vida,
solo tienen poder sobre los muertos.
Durará solo un momento el carnaval horrendo,
las criaturas famélicas, hambrientas de humores
devorarán en un solo instante los interiores
se excitan con los vapores de pudredumbre
y se sacuden satisfechas al ritmo de los tambores,
acabadas las carnes de los cuerpos muertos,
a un gesto de la Parca culminan los tormentos
y las bestias exhaustas se retiran a sus aposentos
dejando intactos a vivos y a casi- muertos.
La Parca acaba su danza tenebrosa,
se detiene y se pone su capucha mohosa,
da a los sobrevivientes una mirada rencorosa
" Por esta vez se han salvado, pero estaré ansiosa,
aquí dejo dos vigilantes esperando por su suerte",
se acercaron dos buitres, demonios emplumados
a vinieron a posarse aquí mismo a nuestro lado.
- Nosotros vimos la cara de la muerte -.
y la razón a mi mente
pude ver lo que estaba en frente
una herida en mi hombro,
un soldado mal herido
y un campo de batalla desolado,
cadáveres distintos en el suelo apretados
distintos pero iguales, amontonados.
Dos motas negras en el horizonte
volaban acercándose al festival de la carroña
son los únicos beneficiados
de este grotesco banquete cadavérico.
Horrorosas muecas de odio y dolor
brotan desde la muerte misma
saltan desde los rostros de los caídos,
como ánimas inundan el aire
impregnandolo todo de pavor.
De cada corte, de cada océano de sangre,
de cada viscera asomada,
transcurridas las horas
emanan sigilosos los vapores mortales
inciensos del pánico
que aromatizan con su hedor
la antesala de las galas de la muerte,
la mesa ya está servida,
ya confluyen los comensales
con sus trajes negros y sus cuellos almidonados,
ya el festín está dispuesto
y cada uno ocupa su puesto
en la mesa elegante,
solo la cabecera queda vacía
en la espera de su Señoria,
los comensales se miran extasiados,
todos aguardan exasperados,
con los ojos desorbitados,
y con los hombros dislocados
a que llegue el anfitrión esperado.
Un tronar de cuernos lúgubre
anuncia el inicio de la gala en cuestión,
todos los rituales ya cumplidos
y los manjares rebosantes servidos
se rebalsan viscosos de sus platos,
la tormenta y los truenos se silencian un segundo
y hace su entrada majestuosa
su Excelencia la Parca
con paso de elegancia, bañada en gloria,
su sotana negra es la noche
y una estrella su prendedor.
Avanzó por la galería seguida
por un séquito bestial,
las criaturas viles que nunca han visto la luz
son sus invitados de honor,
su Excelencia ocupa el lugar
que le corresponde en el banquete
se quita la capucha
y deja al descubierto
una calavera con restos de carne
aferradas a las orillas que no alcanzan las uñas
y un collar de plumas amarillento
con rastro de anteriores festines semejantes.
Un relámpago en la oscuridad vacía
de las cuencas de sus ojos,
una señal con los huesos de su mano
anuncian el inicio de la comida sagrada,
caen desde el cielo feroces dentalladas
refulgen un segundo e iluminan el ambiente
sosteniendo la quietud solo un último instante
el silencio del destello da paso al estruendo
retrasado del trueno tras el rayo,
una sinfonía de alaridos y carcajadas
con brio y en crescendo
retumba en todos los rincones
en cadencia jadeante
creciendo al ritmo de la danza misteriosa
de su Excelencia la Parca,
todas las bestias le acompañan en su baile,
a un tiempo un zarpazo en el aire
y como una prolongación de su brazo
se avalanzan sobre la carne
trituran y destrozan cada trozo que encuentran
roen hasta los huesos mismos la vida,
solo tienen poder sobre los muertos.
Durará solo un momento el carnaval horrendo,
las criaturas famélicas, hambrientas de humores
devorarán en un solo instante los interiores
se excitan con los vapores de pudredumbre
y se sacuden satisfechas al ritmo de los tambores,
acabadas las carnes de los cuerpos muertos,
a un gesto de la Parca culminan los tormentos
y las bestias exhaustas se retiran a sus aposentos
dejando intactos a vivos y a casi- muertos.
La Parca acaba su danza tenebrosa,
se detiene y se pone su capucha mohosa,
da a los sobrevivientes una mirada rencorosa
" Por esta vez se han salvado, pero estaré ansiosa,
aquí dejo dos vigilantes esperando por su suerte",
se acercaron dos buitres, demonios emplumados
a vinieron a posarse aquí mismo a nuestro lado.
- Nosotros vimos la cara de la muerte -.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Metapoética
I
Entre los pliegues de los días
el tiempo deja un espacio abierto,
recoveco de alegrías,
hierba verde en un pétreo mausoleo,
es un escape imperceptible
hecho de ceros irracionales,
mortero de esencia indescriptible,
como las fuerzas de las sumas.
Poder magnético que mantiene unidas
las horas de este día y las horas de aquel día,
entre ustedes ábrase la gracia de una puerta
y déjenme acceder a su excelsa galería
II
¿Que eres en el fondo?
muestrame tu esencia indivisible
¿Como puede ser posible
esta tiranía de lo imposible?
¿Que eres existencia si todo y nada a la vez?
una paradoja intrínseca a la vida.
Si el Universo mismo está vacío
¿Como puede nada ser digno de sentido?
Corpúsculo de mentiras
dan forma a una verdad
tan cierto como la verdad misma
tan cierto como que cero y cero, no es cero.
Entre los pliegues de los días
el tiempo deja un espacio abierto,
recoveco de alegrías,
hierba verde en un pétreo mausoleo,
es un escape imperceptible
hecho de ceros irracionales,
mortero de esencia indescriptible,
como las fuerzas de las sumas.
Poder magnético que mantiene unidas
las horas de este día y las horas de aquel día,
entre ustedes ábrase la gracia de una puerta
y déjenme acceder a su excelsa galería
II
¿Que eres en el fondo?
muestrame tu esencia indivisible
¿Como puede ser posible
esta tiranía de lo imposible?
¿Que eres existencia si todo y nada a la vez?
una paradoja intrínseca a la vida.
Si el Universo mismo está vacío
¿Como puede nada ser digno de sentido?
Corpúsculo de mentiras
dan forma a una verdad
tan cierto como la verdad misma
tan cierto como que cero y cero, no es cero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
