miércoles, 27 de agosto de 2014

Hoy quiero escribir algo antes de acostarme. Hace tiempo que no escribo, es que estoy perdiendo la costumbre, y es que también estoy perdiéndome a mi mismo, cada vez que me niego, que no soy yo, estoy rechazando vivir esta vida de la forma en la que quiero, no estoy siendo yo, yo soy un desastre, mi forma de ser es siendo un desastre, no puedo permanecer por mas de un segundo siendo estable y calmado, ¿En que momento elegí esta comodidad irritante? quiero desastres, quiero sentirlo otra vez, sentir a flor del aire la palpitación de la incertidumbre, no me reconozco aquí, sentado así, echado así sobre esas flores muy coloridas que no marchitan nunca, soy alérgico al plástico, mi lugar es con la tierra, en las manos, en la cara, con la tierra bajo los pies, y debajo del cielo abierto, mi lugar es sentado en una banca de madera en algún litoral soleado, con un poco de hambre y un poco de sed, mi lugar es con un pie en la tierra seca, mi lugar es durmiendo poco, escribiendo mucho y fumando en exceso, inventando algún engaño de la nada, abierto a interpretaciones, combinaciones afortunadas, imágenes tan coloridas como sonoras, un dejo de intelectualidad pretencioso y sin sentido. Hoy es el centenario de Cortazar, cuan distinta hubiera sido mi vida si Santiago García no me lo hubiera facilitado, te lo debo. Cortazar, me hiciste abrazar sin pudor la belleza del desastre.