martes, 8 de mayo de 2018

hoy volví a leer nuestras conversaciones, lloré como el primer día, haces tanta falta

hace unas semanas me estoy enfrentando con la posibilidad cierta de que mi madre muera, algunas cosas me han hecho pensar en eso, estoy intentando aceptarlo, pero no logro llorar esa pena, por más que lo intento, las lágrimas no salen

pero si pienso en ti, en tu ausencia, las lágrimas corren como un río. Me gustaría saber que haces, si es que te has vuelto a enamorar, me gustaría verte, abrazarte de nuevo, irnos muy lejos los dos, perdernos en el vacío, hundirnos en una maleza infinita, viajar a lo más profundo de tu interior, sofocarnos en la arena, temblar de miedo envueltos en tus sabanas, morir en las escaleras que nos vieron temblar de adrenalina y placer, perder la razón en el rapto de locura que me encontró tendido a tu lado, cuando tu mano fuerte fue la única capaz de retenerme y devolverme a la vida

esta noche estoy recordándote, como hago todos los días, pero hoy estoy escribiéndolo, un silbido del viento, una forma de una nube, una voz en la ventana, me trajeron tu recuerdo y ya no lo puedo soltar, no quiero, voy a beber toda la miel del dolor de este recuerdo hasta exprimirlo y que tu sombra se quede acá una hora más, tu olor vago, el peso de tu cuello en mi brazo, aunque no sea real

por favor léelo, te mando este mensaje como una brisa cálida entre el viento. Ojalá esta noche se cuele por tu ventana, te encuentre como un recuerdo vago antes de dormir, te susurre mi nombre y que pienses en mi, que te cuente cuanto te extraño, que te diga que no me importa cuanto duela, quiero verte de nuevo

miércoles, 2 de mayo de 2018

esta noche quiero huir, que algo ocurra, no esta sedación anémica, tan del capitalismo tardío

¿acaso meterme droga y delirar como estúpido una hora antes de dormir es la única forma de fugarme?

martes, 1 de mayo de 2018

mis identificaciones introyectivas están inundadas de tus imagos, tu neurosis, tus proyecciones. Yo guardo tu yo ideal como una perla, egoista y celosamente, como un perro apaleado tirado en el camino, un cazador furtivo huyendo por la selva.

domingo, 22 de abril de 2018

se recorre mil veces en la vida un mismo camino, hasta que se descubre que ese no es un camino, es un pasadizo hacia otro sitio.

miércoles, 18 de abril de 2018

debes bendecir al camello que te llevó a través del desierto

domingo, 25 de marzo de 2018

este puede ser el despeñadero subjetivo más terrible que haya tenido que atravesar - o un desbalance de serotonina catastrófico- que se escenifica en un prototipo de domingo en tu cama hasta las seis, albergado del mundo que se cae en un bunker de madera santa, comiendo en tu cama o leyendo o haciendo el amor moribundo como un esqueleto. Hay tantos nudos que fueron hechos para desatarse jamás, y yo corriendo errático por ahí en el jardín, colgando de los techos como condenado, y tu con respiración felina intentando atraparme para que no me caiga y me caigo y me caigo y me caigo en un vacío subjetivo blanco y ciego, precario, y comienza el calvario de nuevo, el mio, y el tuyo, y el mio que arrastra al tuyo, perdón. En esto pienso, mientras me conducen frente al pelotón de fusilamiento.

sábado, 24 de marzo de 2018

espero que lo que por mi lloraste, retorne en alegrías en otros avatares