viernes, 22 de septiembre de 2017

Podría hacerme un
collar de huesos
con todas las penas que he botado
por el desagüe
esta mañana, y amarrarlo
con tus pelos
que quedaron en la esponja,
podría
secar todo el mar
con el desierto
que ha crecido en mi pecho,
aspirar pastillas molidas,
y hacerme un hoyo en los parpados
para botar la sal seca,
también podría
ahogar todas las luces de la ciudad con mi pena
tus besos ya no me caben en la boca
ya no me caben
en el espacio que se acorta
entre mi alma y el infierno.
Tu sonrisa
ya no me cabe en los ojos,
ya no me cabe,
y se me anega el pecho
cuando tu sonrisa llueve
sobre mis párpados de piedra,
cuando tu media sonrisa triste
me mira y se va
y todo el océano del mundo
se me hunde en los ojos,
y la columna negra se me cae al suelo llorando
lágrimas de plata triste

miércoles, 20 de septiembre de 2017


lunes, 18 de septiembre de 2017

quisiera poder contarte que me acuerdo siempre de ti, que me duele cada final de temporada, cada papa frita, cada broma de chandler, que me quema cada noche la cama vacía y el abrazo vacío, que me succiona la alegría el ultimo cajón de mi escritorio cada vez que lo abro y está vacío, triste y vacío como la mitad de mi mueble de la ropa dentro del closet, como el cepillo de dientes que falta en el baño y la bolsa de pastillas que falta en mi biblioteca, quisiera contarte que mi pijama le duele estar solo debajo de la almohada y que a mis zapatos les duele el espacio que tienen ahora
two sugars would be great
'cause I'm fading fast
and it's nearly dawn
¿cómo borrar con una mano
los avatares de la mala conciencia
como volverse no nacido para los ojos
para los medios, para las lenguas,
para los agrezas,
las discordias, las distonías,
la desincronización vital de los tiempos
y de las contingencias?
¿como sintetizar la familiaridad,
obtener una cura del cariño,
de la cercanía y la confidencia?
como entregar inocentemente cualquier afecto
y ser franco?


¿cómo hacer?


¿Cómo ya nunca más perder la inocencia,
y, a la vez,

no ser también ya radicalmente consciente
de que ya cualquier afecto se actuará en un escenario
se amará como un guión
como un fantasma en el teatro,
se acariciará con una onomatopeya,


y poder dejar de saber por un rato
que todas las ternuras serán de utilería;
serán como un cartón de leche reciclado:

cada vez que se le reutiliza
adquiere una pequeña pestilencia

una leve agriedad
que cubre sutil
pero insoportablemente

todos los sabores,

hasta ya no ser capaz de disfrutar nada





Oh

cómo hacer




Cómo

momentáneamente

desconocer
que la única

manera de conjurar esos hedores
es volver

a los mismos delgados brazos

a la misma amplia sonrisa

a la misma porcelana



que los iluminó un día

que los tomó de un bote de reciclaje inmundo


y los limpió con paciencia
y los pulió tiernamente
y los besó con ternura y así


durante un tiempo
consiguió

que el solitario ángel del pantano

ya no estuviera tan triste
este dolor se siente como un frío que se me cae
de la frente, que me escala por la espalda,

por dentro,


donde se afirma de todas las visceras para empinarse,
y las hunde

en liquido,

un liquido frío
que corre

hacia arriba

como una
cascada,
que se
pone

denso

en el estómago,
que
contrae
los músculos
para

empujarlo
hacia


arriba,

desde
la zona

de la pelvis
y el
ano,
hacia


el
miserable
vientre masculino,

vacío, que no genera más que vértigo
y soledad, que no produce más

que pequeños estremecimientos de angustia sin nombre,
entumecimiento de la piel y la mente,

viscosidad del
pensamiento,

y un

bolo alimenticio fantasmático
que se demora en la garganta,
que exaspera los
esfuerzos de
la
tráquea,
y que
se
estanca


y

se

hunde

a
la

vez

como un
globo hinchado en el pecho

y

un infierno que arde en los intestinos.