lunes, 28 de julio de 2014
eres una mujer esculpida en la roca de sal, y me preguntó, ¿serás el testimonio de Gomorra?¿Serás la cadena que desciende desde el cielo? Sufrimiento de la tierra, tu espalda se ha quebrado con el peso del tiempo que cargas, confesionario del tiempo mudo. Eres inmenso como el mar de sal que se funde con el cielo, anfiteatro, huesos de las rocas, esqueletos del planeta, te eternizas como el animal originario de cartografía rocosa, vestíbulo del fluido estelar, constrúyete en cuevas salinas, contra gigantes del horizonte, y albergas en tu interior el soplo del eco que insufla la vida, cueva originaria, charca primordial ¿Qué estrellas se han desposado en tu altar? Gala cósmica, matriz, introduces las nociones intuitivas de lo que ha sido innominado, provoca, vibrando a tres coma catorce revoluciones por segundo la cadencia de tu cristal interior, irradia, hacia atmósferas intrépidas y en expansión, ritmos y pulsaciones vitales, abarca lo vacío dando vida. Gran cronómetro del cielo, ¿Quien te ha decretado?
martes, 22 de julio de 2014
El ser humano se divorció de la naturaleza, parece un ciego buscando a tientas, en su tiniebla interior, aquel color que les es inasible, anhela encontrar un espacio que no existe, una pertenencia caduca, es un noble y triste esfuerzo por superar la separatividad. Buscaremos la reunificación encajándonos prodigiosamente, emulando los modos de la soledad de los granos de arena.
sábado, 19 de julio de 2014
Voy a hacer una geografía de ti para describir en lengua real la ilusión oceánica, solar y lunar de recorrerte en parapente, desde tus lluvias de sol, menos del oro que de la caoba, más enhebrado que esmaltado, que más cae despacio y casi lacio que entorbellinado, un poco bailarín, muy propenso a la luminosidad, esencialmente mudable en aspecto, y sin duda, muy hermoso, oválico en su nacimiento, rectilineado a veces hasta casi caótico justo antes de abandonarse al precipio en el que me enredo, me despacho, me recuesto y me disuelvo. Explanada perlada, sutil istmo central, corto como un instante, armonioso,curvada como el planeta, una ola te llueve desde el centro hacia el oeste, limitada hacia el sur por dos delgados rasguños vellados, como un arco y casi negros, abultados hacia el centro, que se desgranan en dos verdaderos valles secretos, de la muerte, un puente se tiende entre ellos, amenazando sin ensancharce, hasta la cresta suave, que oblicua baja, cóncava, hasta el suelo, donde nace el puerto de rosas, capullos exultantes y pilares de la casa de la bailarina húmeda y risueña que alegra mi boca invadiendo con desenfado y apoderando. Estalactitas de cristal y estalagmitas también, que refulgen al menguar su borde en forma lunar.
viernes, 18 de julio de 2014
miércoles, 16 de julio de 2014
te admiro, quiero verte sonreír, me adscribo a contemplar el resplandor de tus dientes cuando sonríes con inocencia, bajando un poco la cabeza, clavando tus ojitos de glaciar con precisión en mi mirar mediooriental, quiero hacerte el amor de nuevo con la devota embestida del toro, con el silencio cósmico compartido, con el bramido inconfundible femenino. Irguiéndote majestuosa en plenilunio, casi estrangulándome, atormentándome de caderas, enraizando con fervor tus dedos en los míos, sofocame hasta desfallecer, quiero caer muerto encima tuyo.
En su delirio abarcó al mundo entre sus brazos y lo devoró, se quedó sin oraciones y sin devoción, en la desesperación de su aislamiento saltó hacia el mundo que permanecía indevorable e inabarcable, pensándose inmortal, subestimó la capacidad de una muy concreta bala de plomo yendo a través del cañón, y penetrando con violencia en su cráneo, para desparramar por todo el lugar, cuajos de materia gris, sangre, y delirios de grandeza.
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